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Cátedra Simone de Beauvoir
Fábula de los dos hermanos
Bethsabé Huamán Andía
María Emilia
Cornejo nació en 1949 y fue muriendo durante veintitrés años. En la mitad del
camino recorrido
es el libro que reúne casi la totalidad de poemas que produjo en su corta vida.
A pesar de ser tan solo una treintena, en ellos se aprecian ya sus búsquedas e
inquietudes, pues muchos son variaciones que se van repitiendo en la exploración
por una forma definitiva; como sucede por ejemplo con los versos: "las calles de
Lima nos aguardan para gritarnos a la cara/ nuestro desamparo. /frustrados y
agotados nos despedimos,/ ambos sabemos que no será la última vez.", que
encontramos en diferentes poemas, como parte de un proceso que lamentablemente
quedó trunco.
Este libro no fue
pensado como un todo orgánico, María Emilia Cornejo publicó sólo algunos de los
poemas que ahí aparecen en revistas y la mayoría quedaron inéditos, hasta que
fueron rescatados y reunidos en este conjunto.
Creemos que sus poemas han sobrevivido por el talento que se aprecia ya en
ellos, pero principalmente por inaugurar una temática nueva en la poesía
peruana.
La temática que los
une es la vivencia del cuerpo (entendiendo el cuerpo "como ese espacio siempre
ya construido por discursos y prácticas donde opera el poder"),
un cuerpo que está siendo explorado por la voz poética, una exploración que es a
su vez la exploración de sus propios sentimientos. La poesía de María Emilia
Cornejo está circundada por la desolación, la angustia y el amor. Pero
principalmente, está inserta en la profunda contradicción de la vivencia del
cuerpo femenino, una vivencia que niega y afirma al mismo tiempo sus deseos.
Susan Reisz, en sus
trabajos críticos sobre las poetas hispanoamericanas, menciona algunas
estrategias discursivas recurrentes en la poesía escrita por mujeres, una de las
cuales ha convenido en llamar el doble vínculo que "alude a un patrón
comunicativo asimétrico y afectivamente ambivalente, que niega y afirma al mismo
tiempo una opinión, sugerencia o mandato y que, al hacerlo en forma reiterada,
genera angustia y desconcierto en el interlocutor".
El mismo que se emparenta con la visión mariana de la sociedad patriarcal, con
la contradicción explícita e implícita que establece la sociedad en torno a la
mujer y su vivencia del cuerpo. Una radicalización que oscila entre la figura de
la puta por un lado y la virgen (madre) por el otro, es decir, entre la vivencia
del cuerpo total, única y enajenante y la negación absoluta del mismo.
Y que produce un montón de temáticas y obsesiones, como dice Reisz: "todas las
ansiedades que se derivan de una imagen recortada y contradictoria del cuerpo y
de la sexualidad femenina, así como del rol de la mujer en la sociedad".
La novedad de los
poemas consiste por un lado en la temática sexual que ellos desarrollan mediante
el despertar gozoso del cuerpo, las alusiones explícitas a él, pero al mismo
tiempo la denuncia de esta contradicción del doble vínculo, de un deseo que
además se plantea desde una reivindicación crítica. La exploración gozosa del
cuerpo, el despertar de la sexualidad, lo apreciamos por ejemplo en estos
versos:
¡oh! fauno
enamorado
cabalgabas sobre mí
desesperadamente.
tus labios tomaron
posesión de mi sexo
y una lluvia de
estrellas bañó nuestros cuerpos
y tu semen vino a
mí curando todas mis penas. (31)
O este otro:
después de un lento
aprendizaje
pude reconocer sin
equivocarme
las formas de tu
cuerpo,
besar tiernamente
tus mejillas
y saber con
exactitud
las dimensiones de
tu falo. (43)
Simultáneamente a
este despertar del cuerpo se da también la prohibición sobre el cuerpo, como en
el poema titulado "Tímida y avergonzada", en el que además creemos se recrea
aquel viejo y sabio proverbio popular que dice que las mujeres dan sexo para
recibir amor y los hombres dan amor para recibir sexo.
me acomodé entre
tus piernas
¿es la primera vez?
preguntaste,
sólo pude llorar.
oí que me decías
que todo iba a salir bien
que no me
preocupara,
yo recordaba las
largas discusiones de mis padres,
el desesperado
llanto de mi madre
y su voz
diciéndome:
"nunca confíes en
los hombres". (87)
Y quizá la
reivindicación más clara sea el poema que la identifica mejor, el titulado "Soy
la muchacha mala de la historia":
soy
la muchacha mala de
la historia,
la que fornicó con
tres hombres
y le sacó los
cuernos a su marido
soy la mujer
que lo engañó
cotidianamente
por un miserable
plato de lentejas,
la que le quitó
lentamente su ropaje de bondad
hasta convertirlo
en una piedra
negra y estéril,
soy la mujer que lo
castró
con infinitos
gestos de ternura
y gemidos falsos en
la cama.
soy
la muchacha mala de
la historia (83)
En este último
poema, el cuerpo femenino se trastoca como el espacio del poder, desde el cual
se plantea una suerte de venganza simbólica, que se expresa en una sexualidad
falseada, engañosa, hiriente hacia el otro, tú, masculino de los poemas.
En el corpus de la
literatura peruana la presencia de mujeres escritoras es muy escasa, de modo que
esta rebelión de la palabra se hace todavía más evidente. Hay que considerar
además que los poemas de María Emilia no fueron editados en conjunto hasta la
década del ochenta y que por tanto coincidieron con la publicación de un grupo
de poetas a quienes también reunían muchas de estas propuestas discursivas. Es
el caso de Carmen Ollé, Rocío Silva-Santisteban, Mariela Dreyfus, entre otras.
Sin embargo, en un
artículo que leí hace algún tiempo, Mariela Dreyfus postulaba como una de las
influencias más resaltantes de las poetas de la generación del 80 a César Moro,
negando el magisterio de una tradición de escritoras en la que los críticos
incluían a María Emilia Cornejo y Carmen Ollé como precursoras.
Recuerdo también que por cuestiones del azar, paralelamente, después de haber
leído Duque de Diez Canseco y experimentar, como la mayoría de lectores,
la proximidad con la propuesta de Un mundo para Julius de Bryce
Echenique, encontré un artículo en el que el mismo Bryce se hermanaba con esa
obra aunque acotando que jamás la había leído.
Por encima del jocoso comentario de Bryce pienso que en él se hace referencia a
la literatura como un hipertexto y a su intertextualidad como un fenómeno que
escapa incluso a los propios autores. Quizá no se haya efectivamente leído al
autor del cual se cree se ha recibido una influencia, pero por lo menos queda el
vínculo de tratarse de poéticas similares que convergen y a las cuales
adherirse.
Dreyfus en el
mencionado artículo se propone rastrear los rasgos vinculantes entre César Moro
y poetas como Ollé, Silva Santisteban y Alba; teniendo en cuenta que estas
escritoras han recibido influencia del movimiento surrealista, se hermanarían
principalmente mediante este vínculo con Moro, por ser esta la vertiente poética
de la que él a su vez se nutre.
Aunque es
entendible la posición de Dreyfus al rechazar ser encasillada en un conjunto
aparte de escritoras, en una esfera aparte de la literatura, y por ello quizá la
insistencia en relación a Moro, real y simbólica, en desmedro de las primeras
escritoras peruanas en destapar la temática del cuerpo. Creemos que sí hay
vinculación entre la poesía de Cornejo, la misma Ollé, con la propuesta de las
poetas de la generación del ochenta. Voy un poco más allá, creo que la visión
del amor y del cuerpo de Moro, a pesar de tener como objeto de deseo también la
figura masculina y estar signada por la pasión absoluta, argumentos esgrimidos
por Dreyfus como elemento medular del parentesco, no conlleva las
contradicciones de la vivencia del cuerpo que encontramos en Ollé y en las demás
poetas de esa generación y que están también en Cornejo.
En primer lugar a
la mayoría de las poetas del ochenta las caracteriza el tema de la sexualidad
desinhibida y otros derivados del doble vínculo, la prohibición y la
rebeldía. Para demostrarlo, se mencionarán brevemente algunos textos de los
primeros libros de Rocío Silva Santisteban
y Carmen Ollé.
En Carmen Ollé se aprecia con más insistencia algunas de las obsesiones
mencionadas por Susana Reisz, como la crisis de los treinta y el miedo a la
gordura; los primeros versos de Noches de Adrenalina dicen:
Tener 30 años no
cambia nada salvo aproximarse al ataque
cardíaco o al
vaciado uterino. Dolencias al margen
nuestros intestinos
fluyen y cambian del ser a la nada.
He vuelto a
despertar en Lima a ser una mujer que va
midiendo su talle
en las vitrinas como muchas preocupada
por el vaivén de su
culo transparente. (9)
Y más adelante:
Anoche besaba a mi
hombre le suplicaba una nueva pose
descontada la
excitación me faltaba un poco de aire por
cierta contrariedad
en la nariz para mantenerme de cúbito
dorsal
la pose es el
esquema que traduce
la manera de
constituirse en "los de arriba" o "los de abajo"
hombros - jiba -
senos colgantes - orificios dentales (20)
Quizá la voz
poética de los poemas de Ollé no exprese la prohibición desde el sentir, pero
supone y es consciente de esas prohibiciones y además las asume críticamente,
abiertamente. El cuerpo por tanto es presentado con total naturalidad y
desparpajo, que es tal vez lo que ha provocado que muchos confundan su poesía
con una poesía erótica por la simple aparición de palabras como sexo, culo o
vagina, cuando el erotismo es mucho más que eso, mucho más complejo.
Pero también por un reduccionismo que no profundiza en los textos altamente
críticos como este.
La propuesta de
Rocío Silva Santisteban es erótica y por ello más cercana a la de María Emilia
Cornejo en la vivencia amatoria que atraviesa el despertar y el descubrimiento
del propio cuerpo.
tú llenas con tus
ojos las hondonadas de las células vivas
cansas por desgaste
mi saliva
y conoces lo que
aún yo no me atrevo a conocer
de mi cuerpo
exhausto al borde
de la más sublime luz me conviertes
en la más antigua
de todas las estrellas
condúceme por
extrañas sendas nunca imaginadas
árdeme con todo tu
universo. ("Retrato a tientas")
Cada noche cuando
saco una píldora y me la trago tengo
irremediablemente
que pensar en ti
y al secarme la
cara o mojarme los ojos para disimular un tanto
la ojeras te vuelvo
a pensar
aún evitando
distracciones no puedo dejar de escuchar tus pasos
derrumbando el
universo
no puedo dejar de
latir. ("Asuntos circunstanciales")
Hay otras muchas
coincidencias y diferencias a nivel de estilo que no podremos ya desarrollar,
pero que dejamos pendientes para una próxima oportunidad. Por otro lado,
retomando a Dreyfus, aún cuando en Moro apreciamos también una angustia respecto
de su deseo amatorio, esta está principalmente forjada en la no correspondencia
de ese afecto, antes que en una prohibición o contradicción particular, que no
sean las contradicciones del amor mismo, que se puede apreciar claramente en sus
cartas por ejemplo. Aunque sí es similar el abordaje directo y explícito de su
deseo sexual y corporalidad. Veamos por estos versos:
Ahora sería fácil
destrozarnos lentamente
Arrancarnos los
miembros beber la sangre lentamente
Tu cabeza gira tus
piernas me envuelven
Tus axilas brillan
en la noche con todos sus pelos
Tus piernas
desnudas
En el ángulo
preciso
El olor de tus
piernas
La lentitud de
percepción
El alcohol
lentamente me levanta
El alcohol que
brota de tus ojos y que más tarde
Hará crecer tu
sombra
Mesándome el
cabello lentamente subo
Hasta tus labios de
bestia (90)
Lo que quisiéramos
enfatizar es la importancia de recuperar una tradición literaria de escritoras
que pueda genera la fuerza necesaria para ingresar competitivamente a la
tradición de la literatura peruana, entendida como universal, pero que
constatamos una vez más excluye a la mujeres en un rubro aparte, marginándolas.
Finalmente, creemos
por tanto que María Emilia Cornejo es la verdadera precursora de una vivencia de
la poesía desde la mujer, con sus contradicciones y aciertos y que su temprana
muerte no ha truncado; en la medida que hay otras (y quizá otros) que aún sin
conocerla andarán por el camino ya recorrido que ella nos deja.
Referencias
Bataille, Georges.
El erotismo. Tercera edición. Barcelona: Tusquets, 1982.
Guerra,
Lucía. La mujer fragmentada: historias de un signo. Santiago de Chile:
Cuarto Propio, 1995.
Silva-Santisteban,
Rocío. El cuerpo y la literatura de mujeres. Tesis para obtener el grado
de Magister en Literatura Latinoamericana. Lima: 2001, Universidad Nacional
Mayor de
San Marcos. Facultad de Letras y Ciencias Humanas.
Stevens,
Evelyn P. "Marianismo: la otra cara del machismo en Latinoamérica". Hembra y
macho en Latinoamérica: ensayos.
Comp. Ann Pescatello.
México:
Diana,
1977.
121-134.
Zavala,
Iris M., ed. Feminismos, cuerpos, escrituras. Madrid: La Página
Ediciones, 2000.
Estudiante de la Maestría en Estudios de Género. Procesos
políticos y transformaciones culturales de El Colegio de México.
Promoción 2005-2007.
bhuaman@colmex.mx
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Programa Interdisciplinario
de Estudios de la Mujer
El Colegio
de México, A.C.
Derechos reservados 2005 © El Colegio de México, A.C.
Última actualización 02 de junio de
2010. |
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